"Una de las aficiones de KATHERINE MANSFIELD (Kathleen Beauchamp, neozelandesa, 1888-1923) consistía en ensayar modos de llamarse ―Katia, Kathia, Yekaterina, Katia, Katinka, Tig, Wig, Mouse― quizás para librarse de la presión insoportable de tener, y ser tenida, por un nombre."
Anna R. Ximenos, Interior azul