"―No se enamore nunca de ninguna criatura salvaje, Mr. Bell ―le aconsejó Holly―. Esa fue la equivocación de Doc. Siempre se llevaba a su casa seres salvajes. Halcones con el ala rota. Otra vez trajo un lince rojo con una pata fracturada. Pero no hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuanto más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes como para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo. Así terminará usted, Mr. Bell, si se entrega a alguna criatura salvaje. Terminará con la mirada fija en el cielo."
Truman Capote, Desayuno en Tiffany's
[traducción de Enrique Murillo]
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30 septiembre 2013
12 octubre 2012
(Holly Golightly sabe mucho más que yo)
Truman Capote y Harper Lee
Truman Capote, Desayuno en Tiffany's
[traducción de Enrique Murillo]
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Harper Lee,
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Truman Capote
10 octubre 2012
"―Por cierto ―dijo―, ¿no conoces por casualidad alguna lesbiana que sea buena chica? Estoy buscando una compañera de apartamento. (...); y, la verdad, las tortilleras son unas amas de casa fantásticas, les encanta encargarse de todo, no tienes que preocuparte jamás por las escobas ni por descongelar la nevera o mandar la ropa a la lavandería. Como aquella compañera de habitación que tuve en Hollywood, (...) Claro, la gente pensaba que yo también debía de ser un poco tortillera. Y lo soy, claro. Todo el mundo lo es, un poco. ¿Y qué? (...)"
Truman Capote, Desayuno en Tiffany's
[traducción de Enrique Murillo]
Truman Capote, Desayuno en Tiffany's
[traducción de Enrique Murillo]
02 octubre 2012
siempre se me olvida lo bien que escribe Capote. las cuatro primeras páginas de Desayuno en Tiffany's son maravillosas: qué comienzo de libro tan espectacular, elegante y prometedor; sólo por eso ya merece la pena leerlo con denuedo.
días agitados: mi vida ha cambiado repentinamente de un día para otro (tengo un trabajo durante los próximos seis meses) y apenas tengo tiempo para mí.
mucha gente nueva, muchas caras, sonrisas, nombres que intento recordar; mucha extrañeza también y esa eterna pregunta que es mi nube piel roja particular sobre la cabeza #¿qué hago yo aquí?#.
me han regalado un naranjo de apenas tres hojas en una maceta. y me doy cuenta de que tengo casi todos los cítricos terráqueos conocidos en mi jardín: un limonero que nunca ha dado limones; un mandarino que yo planté de una semilla hace ahora 14 años y que no está injertado, y este naranjo que aún lo promete todo. me gustan los cítricos, mucho.
Chi y Ras andan por la estepa, los días tienen una luz especial y preciosa, sigo llevando sandalias, el dolor ha remitido hasta los límites de normalidad crónica soportable. pronto llegarán las castañas y las mandarinas.
días agitados: mi vida ha cambiado repentinamente de un día para otro (tengo un trabajo durante los próximos seis meses) y apenas tengo tiempo para mí.
mucha gente nueva, muchas caras, sonrisas, nombres que intento recordar; mucha extrañeza también y esa eterna pregunta que es mi nube piel roja particular sobre la cabeza #¿qué hago yo aquí?#.
me han regalado un naranjo de apenas tres hojas en una maceta. y me doy cuenta de que tengo casi todos los cítricos terráqueos conocidos en mi jardín: un limonero que nunca ha dado limones; un mandarino que yo planté de una semilla hace ahora 14 años y que no está injertado, y este naranjo que aún lo promete todo. me gustan los cítricos, mucho.
Chi y Ras andan por la estepa, los días tienen una luz especial y preciosa, sigo llevando sandalias, el dolor ha remitido hasta los límites de normalidad crónica soportable. pronto llegarán las castañas y las mandarinas.
(de momento la vida sigue desmoronándose y yo continúo ajena cual estatuilla de ébano africana.)
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