ayer mi gurú me sacó de casa a rastras (prácticamente) y me llevó al cine. y fue una grata sorpresa comprobar que lo universal sigue siendo universal y encima fresco y espontáneo.
recuerdo la definición de un enfant sobre qué es la libertad: "respirar un poco, estar solo y estar a gusto" y otra niña que defiende que "el corazón está en las tripas" (¡qué razón lleva!).
y al volver a casa recordaba los besos y abrazos que hay siempre en la guardería de mi sobrino a la hora de recogerlo: los pequeños se besan entre sí, besan a sus cuidadoras, a sus padres y todo parece fácil, fluido y dulce.
ay.
sí, sigo en un ay.