15 enero 2017

alpiste y catarsis

hileras de alpiste en el suelo del patio para mis vecinos gorriones y las no invitadas palomas.
desayuno con esta maravillosa música que ayer llegó fortuitamente a mis oídos. (gracias personas de twitter.)

leo la carta de despedida de Pilar Vázquez a John Berger y lloro, despacio, tranquila, aliviada de mi soledad, de la belleza, de las lágrimas que vencen el escitalopram, del silencio, del frío y de que el dolor me dé una tregua después de una semana refugiada en otra casa para recibir cuidados. y lloro de horror por todo eso también.



estoy viva, tocada y semihundida.
estoy.
y eso basta.

y hay tantos lugares que esperan para instalar mis ventanas.


05 enero 2017