27 abril 2016

"Chesterton, a quien vine a conocer mucho después, decía que una de las gracias de hacerse viejo es descubrir que el resto siempre tuvo la razón, y creo que ésta no es la excepción. No sólo porque ya me he descubierto mil veces diciendo que compré la última novela del escritor de turno, pero que aún no la leo, sino porque recién ahora caigo en cuenta de que el bloqueo del lector no bloquea nada sencillamente porque los libros no son sólo para leerlos. A fin de cuentas, cuando se compra un libro se paga por una promesa o una ilusión como cualquier otra —que se cumplirá quién sabe cuándo, que es cuando se cumplen las promesas— y la de los libros es siempre la misma: que ya tendremos tiempo, que tarde o temprano los problemas desaparecerán por arte de magia y nos despertaremos en una hamaca todavía jóvenes, hermosos, bronceados, con la vida por delante y una novela entre las manos. Al final, me digo, compramos libros sólo para desafiar a la física y confirmar que mientras más alta sea la pila que hay en casa, más tiempo tendremos para leer."


Gonzalo Maier

[gracias a librosfera y a shichimi por descubrírmelo]

3 comentarios:

Glo dijo...

Platón, tras verse incapaz de demostrar la inmortalidad, había dicho aquello de corramos el "bello riesgo" de suponer que nuestra alma nos sobrevivirá. Una proposición excesivamente serena, que Unamuno vino a completar de la siguiente manera: no podemos concebirnos inexistentes, lo que es algo trágicamente irreconciliable con la evidencia de la muerte, así que, o bien nos olvidamos del problemilla y hacemos como que no existe (seguimos comprando libros), o lo enfrentamos, pero desechando el callejón sin salida de la evidencia, y adoptamos la única proposición lógica y sentimentalmente viable: "puesto que lo necesito, es".

Dot dijo...

me lo llevo

sfer dijo...

leamos a maier... :-)