Emilie Flöge circa 1910 en el Lago Atter
hoy es un buen día para recordar a Emilie Flöge, cuya ropa adoro, y que llegado el caso iría a la compra en pijama conmigo.
aunque si ella decidiera acompañarme es muy probable que las dos lleváramos sus túnicas medio japonesas y pájaros ensortijados en la cabeza.