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11 septiembre 2013

pantallas, huellas, pelos y el s. XXI



tengo mis razones TOC para no tener un iPad, smartphone, ebook, o cualquier aparato de pantalla táctil: el rastro de las huellas sobre el cristal me produce la misma desazón que los pelos albinos de Ras por toda mi casa, los minúsculos pelos invasores de las gatinas en mi ropa, millones de pelos en mis circunvoluciones cerebrales: me vuelven loca, sacan lo peor de mí, me conminan a un frenesí de tics y TOCs insufribles e imparables.

pero hete aquí que mi hermano se encontró en la calle un smartphone viejo y roto pero aún útil y me lo ha regalado. me resisto a sumergirme en sus ¿ventajas? pero la puerta ya está abierta, la manzana ya ha sido mordida: me temo que no hay vuelta atrás. el siglo XXI de lleno en mis manos y además con la perturbadora esquina superior derecha de la pantalla no impoluta rota.

me-per-tur-ba.

y me desasosiega estar tan fuera del mundo pero a la vez aparentemente tan dentro.

17 julio 2012

¿Qué es la belleza?

"Que dos palabras se encuentran por vez primera. Es que soy poeta... No busco grandes verdades absolutas."


escribo con los pies dentro de un barreño de agua rojo. bebo té. tengo fiebre, al menos eso siento. me duelen los huesos. no sé si este mal cuerpo es ya consecuencia del mono (nueve días de abstinencia). una mariquita sube por la silla. Ras me mira. hay siete libros-botín conseguidos en la biblioteca esta mañana esperando a ser devorados (¡ojalá!) o simplemente leídos.

ayer sentí alegría sin más (pura, simple, fácil, perfecta) mientras paseaba por el río. diez minutos de felicidad, no más.

y no menos.

y pensé que me lo merecía, que me merecía diez minutos así cada día, cada tres horas, a menudo.

coño, me lo merezco.