24 abril 2013

 [mi patio estos días.]

"Todas las primaveras, no bien han empezado a salir, me encuentro dibujando lirios, como si obedeciera una orden. Es la flor más imperiosa que conozco. Y esto puede tener que ver con la manera en que se abren sus pétalos, ya impresos. Los lirios se abren como libros. Al mismo tiempo, son la quintaesencia tectónica de la arquitectura, la más pequeña. Pienso en la mezquita de Suleiman, de Estambul. Los lirios son semejantes a las profecías: te sorprenden y te tranquilizan simultáneamente."

John Berger, El cuaderno de Bento
[traducción de Pilar Vázquez]

6 comentarios:

Glo dijo...

Recuerdo lirios amarillos, apariciones espectrales en la penumbra de bosques anegados...

Lenteja dijo...

Pues estoy con Berger, sí.
Yo también tengo lirios.Bueno, o ellos me tienen a mí, según se mire.
besos.Lenteja

chris dijo...

Me encantan los lirios morados. Y más cuando se miran a través de pompas de jabón.

:-)

alicia dijo...

¡Suertuda!

Bur dijo...

:)

Anónimo dijo...

Cada vez que hablas de Berger me acuerdo automáticamente de E. González (su fan número uno), de la que no sé nada hace mucho tiempo. La última vez me la encontré por el barrio.
Beso.
Jj